Las 5 cosas que no debes hacer si tienes un gato

A diferencia de los perros, los gatos tienen una personalidad independiente y sobria. Como mascotas son ideales porque tienen el componente exacto entre amor y autosuficiencia. No requieren que juegues con ellos y aún así están al pendiente de sus amos, listos y alertas.

Por su misma actitud sigilosa es un poco difícil descifrar qué quieren y cuando lo quieren. Los gatos se las arreglan ellos solos para todo. Sin embargo, también agradecen la atención, cobijo y dedicación que se les da.

Si en tu agenda está mantener a tu minino lo más satisfecho posible debes saber entonces lo que no puedes hacerle porque no querrás verlo molesto o sobresaltado:

Ponerle accesorios y disfraces: Los gatos odian cualquier atuendo sobre su pelaje. No son amigos de las vestimentas o calzados, a pesar que hay un auge de la industria textil por innovar en ropas para las mascotas.

El problema mayor, además de la incomodidad causada en tu mascota, es que cualquier tela sobre su cuerpo evita que se acicale debidamente, además que por sus saltos constantes, con alguna vestimenta corre el riesgo de quedarse enganchado y lastimarse.

Provocarle algún susto: No puede ser gracioso generar en animales una emoción negativa. Lejos de las risas que puede provocar en los humanos ver al gato saltar erizado y atemorizado, lo que realmente va a provocar es angustia pues, no pasará mucho tiempo antes que la mascota pase días enteros en un rincón temeroso y desconfiado.

Quitarle las uñas: Es sinónimo de arrancarle su identidad. Los gatos son depredadores por naturaleza. Cazadores innatos. Se trata de una práctica considerada mutilación y si bien es un poco molesto cargar arañazos en el cuerpo por culpa de nuestras mascotas, no es menos cierto que en la medida que el gato pueda sentirse cómodo todo será mejor.

Prender fuego sin vigilancia: La curiosidad mató al gato. Este refrán es muy cierto. Nada llama más la atención de estos pequeños felinos que el fuego, pueden lanzarse sobre una vela o sobre una estufa. Por esta razón, es necesario tener cuidado.

Jugar con láser: Vídeos en las redes sociales en los que un gato intenta atrapar el punto rojo posicionado sobre alguna superficie abundan. De hecho, hay tiendas de mascotas en los que venden estos artefactos. Lo que pocos saben es que la luz que emana del láser es tan fuerte que puede provocar daños en la retina del gato sin necesidad de apuntarlo directamente a sus ojos.

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