¿No sé qué hacer? La maravillosa oportunidad de crecer

 

Si en estos momentos de tu vida ésta es la pregunta que ronda por tu mente quitándote el sueño, quiero que sepas que estás ante una de las más grandes oportunidades de crecimiento tanto a nivel personal como profesional, pues solo el que se cuestiona, se pregunta, se confronta y se atreve a mirar más allá de lo que su realidad le indica, es quien está listo para dar el gran salto, lo que significa, dejar su zona de comodidad para explorar nuevas opciones que le permitan redescubrir sus talentos y disfrutar sus pasiones.

Cuando ese ¿no sé qué hacer? aparece en tu mente y lo sientes en tu corazón más te vale que le prestes atención, ya que se convierte en el mejor indicativo de que llegó la hora de dar un paso adelante para poder avanzar hacia esos sueños que te alinearán con tu propósito de vida, esos con los cuales te sentirás plenamente realizado dándole un sentido más profundo a este largo camino existencial.

La mala noticia es que cuando crees que has logrado resolver la ecuación y responder la pregunta, ésta pudiera volver a aparecer, no importa el momento o la edad, lo cierto es que debes estar listo para enfrentar el interrogante con más frecuencia de lo que te gustaría.

Ese no se qué hacer lejos de preocuparnos, debe motivarnos a explorar más en el interior de nosotros mismos, poniéndonos en perspectiva hacia lo que queremos lograr o el camino hacia dónde queremos avanzar. Suele presentarse en medio de una crisis de pareja, laboral, profesional o en medio de un emprendimiento y cuando aparece, se convierte en una compleja madeja difícil de desenredar, pero al mismo tiempo en un maravilloso reto que nos obliga a mirar las cosas desde otra perspectiva, a serenarnos, a analizar con profundidad lo que estamos haciendo, pero mejor aún lo que estamos sintiendo.

¿No sé qué hacer? Es una duda que le surge solo a los inquietos de corazón, aquellos que no se conforman, a los que van por más, a los curiosos, a los persistentes, a los que les gusta asumir nuevos retos, a los que no se amilanan, a los que no les da miedo el riesgo y que disfrutan con cada nuevo panorama que se aparece en el camino. Inquieto deberías estar, si esta duda nunca surgiera en tu vida. Eso sí sería preocupante, pues seguramente estás tan metido en la rutina y tan conforme con lo que haces -aunque eso signifique no ser feliz, vivir con amargura y lleno de frustraciones- que ni siquiera te detienes a pensar en las múltiples oportunidades que la vida te brinda, pero que no te atreves a ver.

Si en estos momentos no sabes qué hacer con tu relación de pareja, con alguna situación que vivas que con tus hijos, con el trabajo que tienes, con la carrera que escogiste, con la decisión de emprender o cambiar de emprendimiento, o simplemente de darle un nuevo giro a tu vida laboral, entonces quizás sea el momento de tomar papel y lápiz y comenzar hacer una lista que te devele las pistas que estás necesitando encontrar, las cuales te permitirán retomar el camino en el que te perdiste, cambiando la estrategia durante el viaje.

Lo primero que debe tranquilizarte es que si no estás cómodo con la situación actual, hay que correr en busca de las herramientas que te permitan caminar más liviano y hacia un rumbo más definido. ¿Cómo se logra eso? Escuchando esa vocecita interna que siempre está allí, pero que muchas veces preferimos ignorar.

Hacer una auditoría de tus valores, pudiera ser un primer paso para ir despejando la duda. Regálate un momento para ti y comienza a escribir -no lo hagas mentalmente, generalmente las ideas se confunden y los pensamientos no nos dejan poner en orden la casa- todo aquello que te apasiona y en lo que eres bueno. Cualquier cosa, no te esfuerces en buscar mucho, pues podrías confundirte escribiendo lo que te gustaría que fueran tus talentos pero que no los tienes, en estos momentos debes ser 100% sincero contigo mismo, para que el ejercicio pueda funcionar. Escribe por lo menos 20 cosas en las que eres realmente bueno:

  • Saber escuchar
  • Hablar en público
  • Ser creativo
  • Amante de las matemáticas
  • Del arte
  • De la ciencia
  • De la moda
  • De los deportes
  • Cocinar
  • La jardinería
  • Los animales
  • Apoyar buenas causas
  • Estar pendiente de los amigos
  • Organizar fiestas
  • Ser puntual, cualquier cosa positiva que haya en tu vida, entre más cosas buenas encuentres de ti mismo, más fácil será la tarea, pues al final de ejercicio te habrás dado cuenta que estás desperdiciendo muchos de los dones que Dios te regaló.

De otro lado, escribe todas las opciones que se vengan a tu mente para darle una posible respuesta a tu inquietud y si al final te das cuenta que no avanzas, quizás llegó el momento de buscar ayuda externa, eso sí, cuando decidas hacerlo busca a alguien en quien confíes realmente y que no te juzgue, simplemente que te escuche y te ayude a encontrar esa respuesta que tanto estás esperando. Confía en el proceso y no temas en equivocarte, sabrás que estás haciendo lo correcto cuando haya completa paz en tu mente y en tu corazón, entonces habrás entendido que valió la pena responder el ¿No sé qué hacer?

 

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